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17.08.2014 07:32 | Dermatología | Ultimos avances en cáncer de piel

Vacunas contra el melanoma, una terapia experimental

En los últimos años los tipos más recientes de terapias dirigidas e inmunoterapia han cambiado el tratamiento de esta enfermedad  y han mostrado ser muy promisorios en el tratamiento de melanomas avanzados. Entre ellos, las vacunas.

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Son muchos los centros médicos alrededor del mundo donde actualmente se están realizando investigaciones sobre las causas, la prevención y el tratamiento del cáncer de piel tipo melanoma.

Aunque los melanomas en etapa temprana a menudo se pueden curar con cirugía, los más avanzados son más difíciles de tratar, ya que los tratamientos convencionales contra el cáncer, como la quimioterapia, no son muy eficaces.

Sin embargo, en los últimos años los tipos más recientes de terapias dirigidas e inmunoterapia han cambiado el tratamiento de esta enfermedad, y muchos tratamientos nuevos han mostrado ser muy promisorios en el tratamiento de melanomas avanzados.

Inmunoterapia

Este tipo de tratamiento ayuda al sistema inmunológico del cuerpo a atacar las células del melanoma de manera más eficaz.

Algunas formas de inmunoterapia, tal como ipilimumab (Yervoy), las citocinas (interferón alfa y la interleucina-2) y la vacuna BCG ya se están utilizando para tratar algunos melanomas

Vacunas contra el melanoma

En los estudios clínicos se están investigando vacunas dirigidas al melanoma. Se trata de terapias experimentales que aún no han probado ser útiles.

Estas vacunas contra el melanoma son, de alguna manera, similares a las que se utilizan para evitar enfermedades causadas por un virus tales como polio, sarampión y  paperas.

Tales vacunas por lo general contienen unos virus debilitados o partes de un virus que no pueden causar la enfermedad.

La vacuna estimula al sistema inmunológico del cuerpo para destruir el tipo de virus más dañino.

De la misma forma, células destruidas del melanoma o partes de las células (antígenos) se pueden inyectar en un paciente como una vacuna para tratar de estimular al sistema inmunológico del cuerpo para que destruya otras células del melanoma en el cuerpo.

Generalmente, las células o los antígenos están mezclados con otras sustancias que ayudan a reforzar el sistema inmunológico del cuerpo en su totalidad.

Sin embargo, contrario a las vacunas que tienen el fin de prevenir infecciones, estas tienen el objetivo de tratar una enfermedad existente.

Se ha probado que producir una vacuna contra el melanoma es más difícil que producir una vacuna para combatir un virus.

Los resultados de estos estudios usando vacunas para tratar el melanoma han sido mixtos hasta ahora, pero actualmente se estudian muchas vacunas más recientes que podrían prometer resultados más alentadores.

Otras inmunoterapias

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Además de la vacuna, también se están estudiando otras formas de inmunoterapia.

Algunos estudios preliminares han demostrado que tratar a los pacientes con altas dosis de quimioterapia y radioterapia, y luego administrarles linfocitos infiltrantes de tumor (TILs), que son células del sistema inmunológico encontradas en los tumores, puede reducir el tamaño de los tumores de melanoma y posiblemente también prolongar la vida.

Los estudios más recientes están buscando cambiar ciertos genes en los linfocitos infiltrantes de tumor antes de ser administrados para determinar si esto puede hacerlos más eficaces en la lucha contra el cáncer.

En estudios preliminares, este método  luce prometedor, aunque es complejo y solo se ha probado en pocos centros.

Actualmente, muchos estudios investigan combinar diferentes tipos de inmunoterapia, lo que podría ser más eficaz que cualquier tratamiento individual para el melanoma avanzado.

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Medicamentos dirigidos


Conforme los médicos han ido descubriendo algunos de los cambios genéticos en las células de melanoma, éstos han desarrollado medicamentos que atacan dichos cambios.

Estos medicamentos dirigidos funcionan de distinta manera que los que se usan comúnmente en la quimioterapia.

En algunos casos, puede que estos medicamentos funcionen cuando la quimioterapia no es eficaz, y pueden presentar efectos secundarios menos graves.